New York

Homenaje

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Se fue un señor muy glam.

Mi homenaje a Ante Garmaz.

Llevando el Chrysler en el pecho

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#yoconfieso soy tan fanática de New York, que me compré una remera con el skyline. Le dije a Brenda: –“No me convence estos brillos que tiene, se los voy a sacar. Pero no puedo no tener el chrysler en una lola”.

Sex & the City

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Mi mamá siempre fue seguidora de esta serie y como la pasaban los sábados durante la cena, todos la mirábamos. Amante de la lectura, de la indumentaria y de NY, siempre quise ser una Carrie Bradshaw. A veces me siento como tal, escribo, miro por la ventana, tomo café. Lo que sí no tengo es un copado espacio propio ni la cantidad de citas que solía tener ella entre Aidan y Big. 😛

El viernes pasado, cenando con amigas se nos ocurrió que el Miércoles de Chicas G.A.  podría ser en el cine para ver la nueva película. Así fue. La sala un caos, muchas muchachas en bandadas. Última fila, butaca de la 4 a la 12, estaban las luces apagadas, nos sentamos donde pudimos. Una banda de chicas tardía. ¡Falta un lugar!  Nos corrimos. Un trío más tarde, falta un lugar, me empecé a desesperar ¿no podemos ser tan tontas? Pero no, eran las del otro lado que se habían sentado mal. Muchas charlas. Muchas risas. Mucha cháchara. Hasta que empezó la tradicional cortina musical.

La película, innecesaria. Una historia casi sin argumentos. El vestuario por momentos estaba bárbaro y por momentos ya no era chic, era ridículo. Muy ostentoso. Demasiado para la Carrie del pequeño departamento. ¿Estar en su casa sin nada para hacer en un vestido largo con cola? Demasiado.

La película número uno estuvo buena porque era la continuación de la serie. Era lo que no había pasado y tal vez todas queríamos que suceda. O no. Si la serie fue tan buena y tenemos tantos lindos recuerdos, ¿por qué perjudicarlos con una película? Peor aún, ¿por qué con dos?

este vestido me encanta

Vergüenza Ajena

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Cuando veo esto siento demasiada vergüenza ajena.

Cada proyecto es especial y único y, a menos que sea un prototipo, está pensando para un lugar en especial, con condiciones definidas por el entorno, la función, las condiciones climáticas, etc. Por lo tanto la traslación del mismo de un contexto a otro, de un uso a otro, no es sólo eclecticismo. ¡Es un capricho!

Frank Lloyd Wright, el arquitecto convocado por Solomon para proyectar el museo en Nueva York en 1959, se inspiró en un zigurat pero invertido, ya que este museo se recorre de arriba hacia abajo.

Cada espiral conforman la circulación y las salas de exposiciones, y además todas balconean hacia una múltiple altura coronada por una cúpula que permite el ingreso de luz cenital. Todo está pensado para el recorrido y la exhibición de arte. ¿Se imaginan esto siendo una terminal? Podés inspirarte, sacar conceptos, re-inventar pero no COPIAR!!!

Busqué un completo trabajo de análisis que hice hace ya unos años atrás y no lo encontré. Ahí explicaba el proyecto mediante gráficos. Les dejo la mejor intervención que me hubiese encantado vivir, Calder en el Guggenheim con sus “Nenúfares rojos” flotando en el zigurat.

Espero que Frank Lloyd pueda descansar en paz.