Rolling Stone

50 canciones nacionales de la década

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Leyendo la Rolling Stone hallé el listado de las 50 canciones de la década.  Sorprende la lista, hay canciones que deben estar ahí sólo por el éxito que tuvieron o tienen en las radios, nada más. Molesta un poco Los Auténticos Decadentes en el 2° lugar con “Un Osito de Peluche de Taiwán”, pero más sorprende Fidel Nadal en el puesto 19 con “International Love”.

El puesto #1 es para Las Pelotas.

De mis predilectos: Andrés Calamaro se lleva el #3, #16 y #26, con “Estadio Azteca”, “El Salmón” y “Carnaval de Brasil”, respectivamente; Divididos en el #5 con “Spaghetti del Rock” y en el #21 con “Par Mil”; La Renga en el #43 con “La Razón que te demora”, Estelares en el #39 con “Moneda corriente”;  y Onda Vaga en el #47 con Mambeado. Catupecu Machu se lleva 2 puestos (#8  y #38) e Intoxicados, 3 (#10, #29 y #37).

Me sorprende que no estén Los Fabulosos Cadillacs, sólo Vicentico en el puesto 42 con el tema “Cuando te vi”, una balada romanticona.

Si quieren ver la lista completa clickeá acá y si querés ver quienes votaron acá.

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Alicia en el País de las Maravillas

Les cuento brevemente que Alicia fue el cuento que más leí de niña y no tan niña. Lo releí tantas veces como a las tiras de Mafalda. Mi admiración hacia ese cuento de Lewis Carroll sigue intacta. Hay cosas que con la edad, no se pierden. Aquí un fragmento de la entrevista a Tim Burton, uno de mis directores de cine favoritos, sobre la película, que se estrenará el 4 de marzo.

¿Qué es lo que más te atrae de esta historia?

En cualquier cuento de hadas está lo bueno y lo malo. Lo que me gustó de la Infratierra es que todo es levemente raro, incluidas las buenas personas. Eso, para mí, es algo diferente; es una parte importante de la cultura. Así que, hayas leído la historia o no, tendrás ciertas imágenes o cierta idea al respecto. Es una historia muy popular. La razón por la que hicimos algo con ella es porque desde hace mucho tiempo viene capturando la imaginación de la gente.

¿Por qué crees que Alicia en el País de las Maravillas aún es popular, a más de 140 años de su publicación?

De alguna manera apela a algo inconsciente. Es por eso que todas esas grandes historias siguen vigentes, porque hablan de cosas sobre las que la gente quizás no se da cuenta a nivel consciente. Definitivamente hay algo en esas imágenes, por eso es que hubo tantas versiones de ella. Como película, siempre ha sido sobre una pequeña y pasiva niñita que vive una serie de aventuras con exóticos personajes, sin ninguna gravedad. La intención esta vez es extraer la idea de esas historias y moldearlas para lograr algo que no está literalmente en el libro, pero que mantiene su espíritu.

¿Cuántos años tenías la primera vez que leíste los libros?

Estaba en la primaria, tal vez tenía 8 ó 10 años. Tengo una extraña conexión con ellos. La casa donde vivo en Londres fue propiedad de Arthur Rackham [famoso ilustrador de libros que creó las conocidas planchas de colores de Alicia en el país de las maravillas]. Yo vivo y estudio fuera del estudio donde él hizo algunas increíbles versiones de Alicia en el País de las Maravillas. Así que sentí que había una conexión entre el material y yo. Y eso de alguna manera siempre ayuda.

¿Cual fue tu reacción cuando se te acercaron para que dirigieras el film?

Me dieron un guión y dijeron: “3D”. Incluso antes de leerlo, pensé que era interesante, y lo que me gustó sobre el guión fue que lo hizo una historia, le dio forma para una película que no necesariamente es el libro. Así que todos esos elementos me parecieron llamativos. Lo que me gustó sobre esta versión de la historia es que Alicia está en una edad entre la niñez y la adultez, cuando uno se está formando como persona. Mucha gente joven con alma vieja no es muy popular en su propia cultura y en su propio tiempo. Alicia es alguien que no cuadra en la estructura y sociedad victorianas. Es más introspectiva.

¿Por qué decidiste hacer esta versión en particular de la historia?

Bueno, hay muchas historias. No es como una historia nueva. Si lees los libros, son todos con este tipo de extrañas aventuras. Así que creo que el objetivo de Linda Woolverton, la guionista, era sólo tener la historia y usar a los personajes. Mira, hay tantas cosas… Siempre va a haber un personaje que será el preferido de alguien. Alguien extrañará a la Langosta, o al que sea. Tenemos a la Reina Roja o a la Reina Blanca, a la Liebre o al Conejo Blanco, había personajes ícono que sabíamos que tenían que estar. Pero luego pensamos: “Dejemos que ruede la historia y veremos”.

¿Qué personajes de Alicia… te agradan más?

Me gustan todos y así es la cosa. Creo que este material sufrió en el pasado porque todos los personajes son simplemente extraños. Bueno, el Sombrero Loco es extraño, el Gato Sonriente es extraño, el Conejo es extraño. Tratamos de darle a cada uno su propia rareza, así cada uno tiene su propio carácter.

¿Cómo abordaste el film?

Estaba muy fascinado por las imágenes icónicas… Creo que la gente siempre se sorprende cuando vuelve y lee las historias, porque no tienen esa narrativa avasallante al estilo El señor de los anillos. Son absurdas, surrealistas; pero esos personajes están en nuestros sueños, en nuestras historias. Esas cosas se nos quedan en el cerebro. ¿Por qué todos los músicos escriben canciones sobre ellas? Los ilustradores se fijan en ellas y las vemos en otro tipo de imágenes. Era clave tratar de hacer ese mundo. Las cosas de Alicia que sentí que eran únicas porque son tan distintas… Por ejemplo, los bizarros cambios de tamaño, o cuando tienes algunos animales que hablan y otros que no. Hay algo muy profundo; estas cosas que parecen al azar pero no lo son. El objetivo es justamente tratar de capturar eso.

¿Qué te gusta de esta versión de la historia?

Lo que me gusta de ella es que más una travesía personal. Esta es de las cosas más importantes en la vida hoy en día, ese momento en el que tomas la decisión más importante. Quizás les pasa a todos, quizás no. Quizás lo haces más de una vez en tu vida: cuando aprendes algo, creces. Es como si tuvieras dos partes de ti en conflicto emocional. Y luego, cuando haces ese crecimiento personal es algo increíble, muy fuerte. Te reconcilias contigo y con quien eres, volviéndote la persona que serás, un ser humano. Suena ligero, pero es importante.

¿Por qué no hiciste un relato fiel de los libros?

Lo que me encantó de Alicia es que sus icónicas imágenes fueron absorbidas por nuestra cultura. Probablemente sabía más sobre Alicia por escuchar bandas y canciones, ya que muchas de las imágenes de la historia se ven en escena. Eso es lo que fue siempre fuerte de Alicia. Nunca fue la trama de la historia, porque es una historia absurda; realmente no tenía una dinámica narrativa. Por eso creo que a las otras versiones, para mí, siempre les faltó algo, porque eran la pequeña niña observando cosas y diciendo “Oh, eso es extraño”. Había un personaje exótico tras otro, sin mucho contexto alrededor. Por lo tanto tratamos de hacer a cada uno de los personajes de Alicia en el País de las Maravillas con más profundidad; de darle a Alicia ‘una historia’. Hay una especie de mística sobre Alicia en el País de las Maravillas. Simplemente sentí que sería un poco más apropiado si tratábamos de buscar el verdadero espíritu de esos personajes, y luego brindarle algo de fundamento a todo.

¿Por qué hiciste a Alicia de 19 años?

Esa edad me parece fundamental. Es cuando uno está entrando a una cultura donde estás presionado por la sociedad: o te casas, o algo. Y ella me da la impresión de estar en el punto de una bifurcación emocional. Siento que Alicia es un personaje interesante porque está en esa edad, y tiene alma tanto de persona joven como de persona grande. Hay una dinámica, un conflicto entre la niña y la adulta, y luego una reconciliación. Se parecía a la clásica estructura de fantasía – volviendo a El Mago de Oz o a cualquiera de esas historias maravillosas o folklóricas – y estas aventuras son siempre para resolver los problemas emocionales del personaje. Por eso siempre me han intrigado la poesía y el propósito de estas historias, los mitos y eso. Significan algo. Y por eso sus aventuras son la reconciliación con ella misma, ganando en fuerza personal. Esos son los viajes en estas historias, pero también son bastante privados. Me parecía la edad justa para explorar la dinámica de alguien en un momento de transición.

¿Cómo elige Johnny Depp interpretar a un personaje tan vívido como el Sombrerero Loco?

Es un personaje ícono y ha sido recreado en animación y en acción en vivo. Creo que Johnny trató de conectarse con el personaje, con algo que se pueda sentir, lo opuesto a simplemente estar “loco”. En muchas de las versiones este es un personaje monótono, pero esta vez su objetivo es sacar ese lado humano de la rareza del personaje. He trabajado con él durante muchos años y siempre trata de hacer eso. Esta no fue la excepción.

¿Consideras a Johnny un inspirador, como una musa?

No, él es simplemente un trozo de carne [risas]. Todos estos actores estuvieron geniales, porque no estaban rodeados de muchas cosas como los sets, la utilería, otros miembros del elenco. Así que mucho de esto debía estar dentro de la mente de cada uno. Realmente no puedes trabajar con actores metódicos en una película como esta. Necesitas gente que simplemente pueda hacerlo sola y sin mucho material. Y sí, Johnny es bueno para eso. Además tuve suerte con los otros actores, ya que fueron por el papel, y, por mí también. Creo que fue muy difícil, porque nunca había hecho una película como ésta, y la verdad que te abre mucho los ojos. Es todo un proceso distinto. Lo pienso para un actor y es realmente un desafío.

¿Cuán cerca estás de Johnny cuando él crea sus personajes?

Bueno, yo hago un pequeño sketch y él también. Hablamos, y siempre es distinto. Con él usamos referencias, pero nunca son referencias específicas. El no quiere sentir que simplemente hace una cosa; por lo tanto usamos muchas referencias abstractas. Y siempre tengo mucha intriga pensando en que saldrá de su inspiración.

¿Le permites irse lo más lejos que pueda y luego lo ‘traes de vuelta’ al guión?

Sí, pero él es muy bueno. Nunca quieres irte tan lejos como para perderte ciertos golpes emocionales. Así que intentamos hacer al Sombrerero Loco, por supuesto, pero también darle una cierta cualidad emocional bajo la superficie. Johnny es muy bueno tratando de encontrar lo real en algo irreal.

¿Es la “Infratierra” o el “País de las Maravillas”? ¿Cómo luce en este film?

Es y siempre ha sido la Infratierra, pero según la versión cinematográfica, cuando Alicia la visitó de niña, escuchó mal el nombre y la llamó ‘País de las Maravillas’. Todos tienen una imagen de la Infratierra. Creo que, en la mente de la gente, es un lugar con mucho brillo y caricaturas. Creímos que si Alicia tuvo esta aventura de niña y ahora regresa, quizás estuvo un poco deprimida desde que se fue. El lugar tiene una cierta cualidad de obsesivo.

¿Y esta película significa un abordaje singular de la tecnología?

Bueno, [el supervisor senior de efectos visuales] Ken Ralston se ha ocupado de esto; yo no lo he hecho antes. Es un rompecabezas, y la película no se materializa hasta el final. Lo que ha resultado más difícil fue que cuando termina la producción, generalmente tienes una película: ves las escenas y lleva de seis meses a un año cortarlas. Esto no funciona así, es un proceso muy “Alicia en el País de las Maravillas”, es un pequeño retroceso.

¿Cómo incorporaste la tecnología disponible a esta película?

Nuestro abordaje fue un poco más orgánico, en el sentido de que Ken Ralston y yo discutimos lo que nos gustaba y lo que no acerca de la animación, la acción en vivo y otras tecnologías. Luego de esa conversación, nos decidimos por una mezcla: personas de verdad, pero también personajes animados, y luego los íbamos a manipular. Por lo tanto, sólo tratamos de elegir cuál usar en cada situación. Eso pasa con la tecnología, hay muchas maneras de usarla.

¿Cómo se te ocurrió el diseño de este mundo?

Estuvimos viendo muchos grandes artistas para esto. De alguna manera, terminó siendo más una película animada, en términos de la estructura y de cómo se hizo. Tuvimos muchos diseñadores; cada uno aportó lo suyo, fue realmente un proceso en equipo.

¿Qué fue lo que más te inspiró en lo visual?

No elegimos simplemente una cosa; hay muchas cosas diferentes. Miramos fotos de árboles. Pudimos lograr un buen trabajo que nos gustó, y nos aferramos a eso. El objetivo al final de todo era respetar la esencia de la historia y hacerla sentir nueva, diferente. Pero aún hay una razón de por qué me gusta el Gato Sonriente o la Oruga o el Sombrerero Loco: esos personajes están en la conciencia de la gente porque son imágenes fuertes. Fue muy importante hacer justicia en ese aspecto.

¿Por qué elegiste hacer la película en 3D?

Bueno, el 3D no es una moda pasajera, vino para quedarse. No significa que cada película vaya a ser en 3D, pero Alicia en 3D, simplemente por el material, parecía cuadrar. Por lo tanto, en vez de tratarlo como algo raro, decidimos pensar como si fuera parte del País de las Maravillas, uniendo el medio con el material.

(si quieres leer la nota entera clickea acá)

Nota levanta de la Revista Rolling Stone

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23.10.2009 | 16:52 – Rolling Stone

El intento de asesinato a Bob Marley

Si bien se había declarado neutral para las elecciones de 1976 en Jamaica, Marley era considerado por el Partido Nacional del Pueblo (PNP) y el Partido Laborista Jamaiquino (JLP) como un adversario a vencer. La verdadera historia detrás de los hechos.

Para 1976, Bob Marley era considerado por el Partido Nacional del Pueblo (PNP) y el Partido Laborista Jamaiquino (JLP), como un adversario a vencer. Había tenido una relación cordial con el socialista Muchael Manley del PNP, pero en diciembre, con las elecciones cada vez más cerca, Marley se declaró neutral. Los políticos, dijo, eran el Demonio. Sin embargo, los dos partidos consideraban que Marley podía ayudarlos o perjudicarlos. Su creciente fama, no sólo entre los fanáticos de la música de todo el mundo, sino también entre los defensores de los derechos humanos y los luchadores por la libertad en Africa, habían convertido a Marley en el jamaiquino más admirado del planeta, y en su patria era visto como uno de los verdaderos líderes espirituales de la isla, para disgusto de aquellos que despreciaban sus orígenes marginales y su identidad rasta. A medida que las elecciones se aproximaban, la violencia se salía de control; era tal la tensión en Kingston que la gente no salía de su hogar. Algunos miembros del PNP visitaron a Marley en su casa de la calle Hope, donde vivía y ensayaba con su banda, y lo presionaron para que diera un recital gratuito al aire libre, el 5 de diciembre, que se llamaría “Smile Jamaica”, para mantener la tranquilidad hasta las elecciones.

Marley aceptó, e incluso compuso un tema para la ocasión, titulado precisamente “Smile Jamaica”; había demasiada crispación en la ciudad y podía explotar. Pero si bien no se pronunció por uno u otro candidato, todo el mundo creía que Marley quería que Manley fuera elegido primer ministro. Según varias versiones, Marley recibió muchas amenazas al acercarse la fecha del concierto, incluida una supuesta advertencia de la CIA. Alguna gente de su entorno abandonó el país. Un grupo de vigilantes parapoliciales se ofreció a custodiar su casa, pero durante las primeras horas de la noche del viernes 3 de diciembre, la guardia desapareció. A eso de las ocho y media de la noche, Marley y sus músicos hicieron una pausa en sus ensayos. Instantes después, dos autos blancos compactos estacionaron en la entrada y bajaron varios hombres armados con escopetas. Algunos de ellos rodearon la propiedad, mientras que otros entraron en la casa y abrieron fuego. Dispararon unas ochenta y tres balas. Una había alcanzado a Rita Marley en la cabeza, mientras trataba de escapar, y quedó entre su cuero cabelludo y el cráneo; Don Taylor, por entonces el mánager de Marley, recibió cinco disparos, uno de ellos cerca de la base de la columna; y al mismo Marley una bala -que uno de los tiradores había dirigido hacia su corazón- le rozó el pecho y le dio en el brazo.

Esa noche no murió nadie, pero el conflicto en que vivía Jamaica se intensificó, como era de esperar. Marley se refugió en una casa aislada, propiedad de Chris Blackwell, custodiada por rastas con machetes. Dos noches después, decidió hacerle frente al peligro y se presentó a dar el concierto “Smile Jamaica”, para apaciguar los ánimos. Al final del show, Marley se levantó la camisa y mostró sus heridas. Hizo una pose burlona, como si fuera un pistolero, inclinó la cabeza hacia atrás y se rió; luego se fue de inmediato. Dejó la isla por un tiempo, dolido por el ataque, y -en cierto sentido- Jamaica nunca volvió a ser su hogar. Durante un tiempo, nadie supo dónde estaba. Después pasó por Estados Unidos, visitando a familiares en Delaware y Miami, y de allí se fue a Inglaterra, donde Lee Perry se lo presentó a las bandas punks británicas, entre las cuales se destacaba The Clash.

Nunca se detuvo a nadie por el atentado contra Marley. Circularon rumores de que el JLP podría haber tenido algo que ver, y varios periodistas y documentalistas han propuesto hipótesis que señalan la participación de la CIA, mediante el apoyo parcial de un ex agente. La policía nunca encontró sospechosos y el caso quedó en la nada.

Tiempo después, Bob Marley dijo que creía que Haile Selassie lo había protegido esa noche. Selassie estaba muerto: una revolución lo había expulsado del trono en 1974 y falleció en 1975, encarcelado en su palacio. Sin embargo, para Marley y la mayoría de los rastafaris, Selassie seguía siendo el Dios Viviente. Marley creía que Selassie había desviado las balas porque todavía le quedaba mucho trabajo por hacer, y sólo Dios, y no el hombre, podría sacarlo de este mundo. Aun así, Marley tendría que trabajar rápido: les dijo a sus amigos que no esperaba vivir más allá de los 36 años.

Por Mikael Gilmore – Fragmento de la nota aparecida en RS 139